CICLO 3B Segundo periodo 1 Tema.
Imperio Musulmán: Historia, Invasión a
Europa, Organización
El Imperio
musulmán se formó a inicios del siglo XII, de la mano del profeta Mahoma,
quien unificó las tierras árabes bajo un mismo estandarte: la religión
musulmana. A finales de los años 620, la mayor parte de la Península Árabe
formaba parte del Imperio musulmán, y fue a finales de esta década donde se
llevaron a cabo los primeros conflictos entre árabes y bizantinos.
Las batallas que se
libraron bajo órdenes de los Califas (el equivalente a los reyes para el
Imperio musulmán), dieron pie a la expansión total de su religión en amplias
partes de Europa. El imperio llegó a conquistar todo el norte de África,
extendiéndose desde Portugal hasta Pakistán.
Más allá de lo militar,
el éxito del imperio se debió en gran parte a su organización política definida
bajo los Califatos, siendo su principal exponente el Imperio Otomano, uno de
los más fuertes Califatos árabes que existió hasta principios del siglo
XX. Los otomanos fueron, sin embargo, los principales responsables de la
caída del tradicional Imperio musulmán.
Historia
Mahoma nació en la Meca,
en el año 570, y es reconocido oficialmente como el fundador del Islam. Tras
empezar a profetizar las apariciones del arcángel Gabriel en 610, Mahoma fue
perseguido por creyentes politeístas de su ciudad natal. Tras su escape, el
profeta amasó un ejército de 10,000 hombres fieles a su palabra, con quienes
retomaría la Meca.
Antes de su muerte en
632, la Península Árabe en su mayoría formaba parte de la religión islámica. La
muerte de Mahoma dio lugar al Califa, su sucesor, quien se convertiría en líder
del imperio. Todos los que poseyeron este cargo contribuyeron a la expansión
del Imperio musulmán, que continuó hasta el año 750.
El Imperio musulmán
quiso llegar hasta Constantinopla a través de la península ibérica, lo que
desató una invasión a Gibraltar y las subsecuentes batallas que se llevaron a
cabo en España. Esto conllevó a la formación del Emirato de Córdoba y al
establecimiento árabe en la península.
Si bien el Imperio dejó
de crecer territorialmente, se mantuvo unido hasta finales del siglo XV, cuando
cayó el Reino musulmán de Granada y por otro lado surgió el Imperio Otomano con
la toma de Constantinopla.
Los otomanes se
convirtieron en principales herederos de la expansión musulmana en el mundo y
su imperio se mantuvo en pie hasta su disolución en 1924, el fin del último
gran Califato.
Invasión musulmana en Europa
La creencia del Imperio
musulmán trazaba como objetivo la conquista de Constantinopla. Para lograrlo,
debían primero hacerse camino a través de la península ibérica y en el año 711,
miles de soldados árabes desembarcaron en la ciudad española de Gibraltar.
Este evento marcó el
inicio del dominio árabe en España y Portugal, que se mantendría latente hasta
la expulsión árabe absoluta en 1492.
Durante los primeros
años de la invasión, los pueblos andaluces bajo dominio árabe trataron de
llegar a una serie de acuerdos con los nuevos líderes, y muchos de sus
habitantes aceptaron la presencia extranjera en la península.
El centro y el norte
hispano, sin embargo, lograron repeler a los invasores y mantener el Reino en
pie. Estos eventos desencadenaron una rotura de relaciones entre la Iglesia
Católica española y la Iglesia Romana.
La cuna del catolicismo
en Roma decidió, junto al emperador Carlomagno, reconocer oficialmente a
Galicia como un reino independiente al Emirato de Córdova, con Alfonso II como
su rey.
El dominio del sur de la
península por parte de los árabes se mantuvo hasta que los españoles
completaron en totalidad su “Reconquista”, cuando retomaron el dominio de
Granada en 1492 y acabaron con cualquier indicio de califato en España.
Los musulmanes también
expandieron su imperio hacia la región de lo que hoy se conoce como Pakistán,
en su intento por expandir su dominio territorial y la creencia musulmana.
Organización del Imperio musulmán
La sociedad musulmana
subsistía económicamente bajo tres principios fundamentales:
El Zakat, que consistía
en cobrar impuestos por el uso y producción de ciertos bienes como el cultivo,
y utilizar el dinero obtenido para ayudar a los más necesitados.
El Gharar, una operación
contractual que elimina el riesgo de la suerte entre ambas partes, dando
garantías de seguridad al comerciante.
Riba, un interés que se
cobra por dinero dado o prestado. Esto es básicamente una forma antigua de préstamo.
Estas leyes, junto a
otras reformas islámicas que se respaldaban en la palabra de Mahoma y daban pie
a la justicia económica en el Imperio musulmán.
Su organización política
y civil también se basaba en los principios de Allah y en la palabra del
profeta Mahoma. El Tawheed era la capacidad de sentirse uno con Allah, único
Dios, y el Risalat era el medio por el cual se comunica a los fieles la palabra
de Allah. En base a estas dos leyes fundamentales, surgieron y se mantuvieron
por siglos los Califatos.
Los Califatos,
precedidos por el Califa, eran organizaciones que vivían bajo la palabra de
Mahoma y se expandían utilizando la religión musulmana como razón principal de
su avance.
La conquista servía para
anexar territorios infieles, expandir la sociedad y aprovechar al máximo los
recursos del planeta.
También puedes ver este video que te ayudará a tener más
información sobre El imperio Musulmán. Reporteros de la historia. El Islam

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